viernes, 9 de octubre de 2015

¿¿Por que los argentinos somos burlones??... (Edgardo Alfano entrevista a Nicolás Milanesi)

El argentino y la burla:


El argentino se burla del otro todo el tiempo. La broma o chiste constante, la famosa “gastada” es moneda corriente en nuestros modos comunicacionales cotidianos. A veces parece que por nuestra herencia cultural italiana, de conventillo, cargar al otro fuese un modo de mostrarle cariño o de estar cerca. Pero llega un punto que el que carga mucho al otro se vuelve “cargoso” o pesado.

O sea, el aspecto sano del chiste que señala Freud, en cuanto liberador de tensiones y posibilitador de nombrar cosas latentes que pensamos pero son políticamente incorrectas y entonces las hacemos manifiestas en forma risueña y liviana, tiene también un aspecto negativo y patológico: la ”gastada” crónica, que difiere de la broma sana porque satura el espectro. En la infancia su extremo negativo adquiere la forma de Bullyng, en el laburo la forma de Mobbing. Cuando se acumula esta versión patológica va deteriorando el lazo social. Tenemos relaciones más enfermas.

La argentinidad tiene inscripto el sello de un auto-desprecio, la famosa frase de la canción  de Bersuit que dice “podemos ser lo mejor pero también lo peor con la misma facilidad” nos ejemplifica ese Narcisimo histérico que nos hace subir hacia la megalomanía y bajar hasta el chiquero. O sea, el burlarse todo el tiempo se traduce también en un desprecio al otro propio del carácter volátil y fluctuante de nuestra autoestima, que es, en parte, hablar mal de nosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario